Tuesday, September 26, 2006

English Spoken

… For the language we use
London is dead
London is dead
London is dead
London is dead
London is dead

(Morrisey)

Y sí, coincido totalmente. Y si la canción la compuso en los ochentas, ahora está más que muerto: en Londres ya no se habla inglés. Padres de todo el mundo, si por alguna razón pensaban mandar a sus hijos a Londres aprender inglés ¡no lo hagan! preferible mil veces Wichita Falls o Belmopan, incluso Hyderabad, que esta ciudad. Sabrá dios que pasó, pero el inglés lo olvidaron.

En menudo problema me metí y de paso a Rocío también. La maestría inicia la siguiente semana y tengo un nivel de comprensión del 12%, mientras que Rocío un envidiable 27%. Ihmmm fucchcked, dirían ellos, o “haiga sabido, no nazco” diría mi madre.

Pero bueno, algo se hará, y también hay que ser justos y reconocerlo: son concientes de este cambio de lengua y son pacientes con los no londlish-speakers, y ante la inevitable respuesta de What? a cada pregunta realizada por un londinense, casi siempre acceden a repetirla o intuyen mis respuestas. Por ejemplo, si un cajero pregunta “Anyhtttghingk elllse? y yo me quedo diez segundos en silencio intentando descifrar lo que me quiso decir, lo toman como un “noohwhh thiankkkyouhththw” y me cobran lo evidente, lo cual me parece perfecto.

Y pues en esas estoy: aprendiendo una nueva lengua, acostumbrándome a mirar al sentido contrario al cruzar la calle (Panic in the streets of London!) y haciendo mía una ciudad que tiene poco que ver con otras ciudades con son mías (Colima “La preferida del Sol”, México “La indomable” y Río “A cidade maravilhosa”).

* Los créditos de la foto van para Rocío Gutiérrez Martínez Posted by Picasa

Monday, August 07, 2006

¡Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva!

A mi me gusta mucho la lluvia. Pero la lluvia- lluvia: la lluvia del trópico, la que sorprende, la que ruge.

Es verano en Colima y cada tarde, por ahí de las cuatro, el mundo me vale soberano cacahuate. Yo lo único que quiero es que llueva como dios manda, es decir al menos 20 milímetros.

Con esto se aseguran varias cosas, entre ellas dos muy importantes para mi estado de ánimo:
1. El agua "corre", lo que implica que la ciudad se limpia y se refresca.
2. La tierra se moja hasta adentro, lo que ocasiona que los árboles recién plantados (higueras, zalates, tamarindos, huamuchiles, parotas, ceibas, trompetillas, melinas, coralillos, zacaloxochitls, rosamoradas, primaveras y caobas) tengan muchas más oportunidades de sobrevivir el estiaje.

El día de la foto (31 de julio del 2006) llovió como dios manda. Posted by Picasa

Wednesday, May 31, 2006

Ceiba de mi vida

Esta es una ceiba, uno de mis árboles preferidos (los otros dos son la palma y la parota). Mi primera ceiba me la traje de Colima a México, pero después de ocho meses, un terrible hongo felipista la mató. Me puse triste por que no me gusta que lo árboles se mueran y menos cuando tengo planes de muchos años para ellos (pensaba, en unos treinta años, dormir las siestas en una hamaca colgada de su tronco). Rocío, mi guapa, "peinó" la Ciudad de México en busca de una sustituta. La tarea fue muy difícil, pero como ella es muy inteligente y me quiere harto, la encontró por Coyoacán. Los primeros meses fueron difíciles para la ceiba, como que algo no le gustaba, pero después de mucho hablarle y darle agua, reaccionó: hoy tiene unos retoños y sin ningún hongo a la vista. Ella no sabe, pero un par de semanas, me la voy a llevar a Colima y la voy a plantar. Ahí, en una tierra boracha de sol y si ninguna maceta que la limite, va a crecer harto, a sus anchas. Posted by Picasa

De allá del mar vendrás

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Bajo el Volcán

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Al agua patos

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Mar, sobre el mar

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Soy de esos amantes a la antigua

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Probando, probando.